Nuestra décima colaboración con Beltà, la butaca CALMA, es una invitación a la desconexión.
Con CALMA, hemos querido materializar la sensación de ingravidez, de flotar en una nube de confort. Un conjunto de almohadones estratégicamente dispuestos envuelve al cuerpo proporcionando un soporte suave que invita al descanso.
Las generosas dimensiones de la butaca permiten una gran libertad de movimiento, adaptándose a cada postura y favoreciendo la relajación. CALMA es un refugio, un espacio donde desconectar del ritmo frenético y reconectar con uno mismo. Es, en definitiva, un diseño que dialoga con nuestro bienestar emocional y nos invita a tomar un momento para nosotros mismos.