Las sensaciones de tranquilidad y calma que sugiere la horizontalidad de una línea son el punto de partida del diseño de la cama DODÓ.
Una serie de lamas apaisadas se solapan formando el cabecero y simulan un techado, un refugio, un lugar en el que resguardarse. Esas líneas horizontales se combinan con otras curvas, suavizando las formas y dando personalidad al diseño, a la vez que contribuyen a generar una sensación de ligereza, calidez y comodidad.
Se puede encontrar en diferentes acabados: madera natural, tapizada o lacada en distintos colores, además puede incorporar una luz integrada entre las lamas del cabecero que da lugar a interesantes degradados e iluminación ambiente.
Diferentes muebles auxiliares completan el conjunto, con distintas variedades y tamaños de mesitas, cómodas y sifonieres.